Wizz Air acumula 198 millones de euros en pérdidas por el encarecimiento del combustible

EconomíaWizz Air acumula 198 millones de euros en pérdidas por el encarecimiento del combustible

La aerolínea húngara de bajo coste Wizz Air continúa su racha de resultados negativos y registró pérdidas de 198 millones de euros en el segundo trimestre fiscal (abril-junio), un giro drástico respecto a los beneficios de 38 millones que obtuvo en el mismo periodo del año anterior. El principal factor detrás de este deterioro ha sido el incremento en el precio del queroseno, aunque la compañía sigue arrastrando otros problemas estructurales que lastran su rentabilidad desde hace varios ejercicios.

Una aerolínea que no logra despegar en rentabilidad

Desde antes de la pandemia, Wizz Air apenas ha conseguido cerrar trimestres con beneficios. Los motivos han ido variando: primero el impacto del Covid-19, después la guerra en Ucrania que alteró rutas y costes operativos, luego los fallos técnicos en motores Pratt & Whitney que dejaron decenas de aviones en tierra, y ahora el encarecimiento del combustible. La sucesión de contratiempos ha dejado a los accionistas sin apenas retorno durante años.

El sector aéreo en general ha sufrido presiones por los costes energéticos. Recientemente, Wizz Air ya había reportado dificultades por el encarecimiento del combustible, mientras que otras compañías europeas como Lufthansa también vieron desplomar su beneficio operativo por causas similares.

Mejoras operativas que no se traducen en la cuenta de resultados

Pese a las cifras rojas, Wizz Air ha logrado avances importantes en su operación. Durante el trimestre transportó 21,2 millones de pasajeros, un 25% más que el año anterior, lo que refleja una recuperación significativa de la demanda. Sin embargo, los ingresos solo crecieron un 5%, una discordancia que revela la presión competitiva en precios: el ingreso medio por pasajero cayó un 8,1%.

Otro aspecto positivo es la paulatina resolución del problema de los motores Pratt & Whitney. Si el año pasado la aerolínea tenía 41 aviones en tierra por defectos en las aleaciones de las aletas de los motores, actualmente esa cifra se ha reducido a 27 aeronaves. La dirección espera cerrar el ejercicio con entre 15 y 20 aviones parados, aunque el dato evidencia la gravedad del fallo técnico que ha afectado a múltiples operadores.

Presión sobre márgenes en un mercado competitivo

La combinación de mayor capacidad con menores tarifas medias es característica de un mercado europeo de bajo coste cada vez más saturado. Las aerolíneas compiten agresivamente por llenar asientos, sacrificando margen unitario a cambio de volumen. En el caso de Wizz Air, esta estrategia no está logrando compensar el aumento de costes operativos, especialmente el combustible, que representa una partida fundamental en la estructura de gastos de cualquier compañía aérea.

La situación de Wizz Air contrasta con la de otras aerolíneas europeas que, pese a enfrentar similares presiones de costes, han logrado mantener o mejorar su rentabilidad ajustando capacidad, rutas o estrategias comerciales. La aerolínea húngara deberá demostrar en próximos trimestres si las mejoras operativas actuales se traducen finalmente en resultados positivos o si necesita ajustes más profundos en su modelo de negocio.

Fuente: Preferente · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Novabalear con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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