La Conselleria de Salud ha puesto en marcha un sistema de historia clínica electrónica compartida en residencias de Ibiza, una iniciativa que busca mejorar la coordinación entre el sistema sanitario y los servicios sociales de atención a la dependencia. El nuevo sistema permite que profesionales de ambos ámbitos accedan en tiempo real a la información clínica de los usuarios residentes.
La consellera de Salud, Manuela García, presentó este martes el nuevo sistema en la Residencia y Centro de Día Can Blai, en Santa Eulària, uno de los seis centros de Ibiza que integrarán esta plataforma digital. Durante la visita, se demostró cómo la información clínica de los residentes ya está disponible tanto para el personal del IB Salut como para los equipos que atienden a personas dependientes.
Implantación gradual en tres centros
Actualmente, tres residencias de Ibiza ya están interconectadas con el sistema: Can Blai, con 79 usuarios; la Residencia Sa Serra en Sant Antoni, con 82 personas; y la Residencia y Centro de Día Can Raspalls en Sant Jordi de ses Salines, con 58 usuarios. El despliegue se realiza de forma progresiva para garantizar la conectividad y formación del personal.
En total, 21 residencias de las Illes Balears cumplen actualmente con los requisitos técnicos de conectividad para compartir esta información. La iniciativa forma parte de un proceso de transformación digital del sistema sociosanitario balear que busca una mayor eficiencia en la atención a la población mayor y dependiente.
Visión única y actualizada del paciente
El principal beneficio del sistema radica en que los profesionales sanitarios y sociales pueden obtener una visión única, actualizada y visible en tiempo real de la evolución de cada usuario. Esta integración facilita la toma de decisiones clínicas, la coordinación en tratamientos y el seguimiento de patologías crónicas, especialmente relevantes en población mayor con pluripatologías.
El sistema supone un avance significativo respecto al modelo anterior, en el que la información circulaba de forma fragmentada entre servicios sanitarios y centros residenciales, generando retrasos y posibles duplicidades en pruebas o tratamientos. Con la historia clínica compartida, cualquier cambio en el estado de salud de un residente queda registrado de inmediato y es accesible para todos los profesionales autorizados.
La implantación en Ibiza se completa progresivamente en otros centros para dependientes de la isla, con el objetivo de extender el sistema a la totalidad de residencias públicas y concertadas que atienden a personas mayores y con diversidad funcional en el territorio insular.
Fuente: Nou Diari · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Novabalear con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
