La industria turística cubana atraviesa una crisis sin precedentes. Entre enero y junio de 2026, la isla caribeña recibió apenas 387.591 visitantes internacionales, lo que representa un desplome del 60,7% respecto al mismo período del año anterior, según datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
El retroceso se acentuó especialmente en junio, cuando Cuba contabilizó únicamente 28.100 turistas extranjeros. Esta caída profundiza la crisis de uno de los tres principales generadores de divisas del país, un sector que ya venía debilitado desde la pandemia y que aún no ha logrado recuperar sus niveles prepandémicos.
Presión estadounidense y salida de cadenas hoteleras
El desplome coincide con el endurecimiento de las medidas impuestas por Estados Unidos desde enero de este año. Según la información disponible, estas acciones paralizaron la llegada de vuelos comerciales por la escasez de combustible y motivaron la retirada de varias cadenas hoteleras internacionales ante la amenaza de sanciones.
El Gobierno cubano reconoció en julio que siete operadoras hoteleras extranjeras, que gestionaban el 46% de las más de 80.000 habitaciones disponibles en el país, han abandonado su actividad en la isla. Entre las compañías que han salido figuran las españolas Meliá, Iberostar y Barceló, además de la canadiense Blue Diamond, la indonesia Archipiélago International y la turca ATG.
Esta reducción drástica de la oferta hotelera contrasta con la expansión de plataformas de alojamiento en otros destinos turísticos, evidenciando el aislamiento que sufre el mercado cubano.
Caída generalizada en todos los mercados emisores
El impacto se refleja claramente en los principales mercados emisores. Canadá, históricamente el mayor generador de visitantes para Cuba, aportó 126.937 turistas hasta junio, un 70,3% menos que en el primer semestre de 2025. Estados Unidos registró 31.001 visitantes, con un descenso del 53,8%, mientras que Rusia contabilizó 21.235 llegadas, tras retroceder un 66,8% interanual.
Otros mercados relevantes tampoco escaparon a la contracción: México, Argentina y China experimentaron descensos superiores al 30% respecto al mismo período del año anterior. Incluso las visitas de la comunidad cubana residente en el exterior, uno de los pilares tradicionales del sector, cayeron un 38,2%, con solo 74.068 personas entre enero y junio.
Tendencia negativa sostenida
Los datos confirman una tendencia negativa que se arrastra desde hace varios años. Cuba cerró 2025 con poco más de 1,8 millones de visitantes extranjeros, muy por debajo del objetivo oficial de 2,6 millones y de los 2,2 millones registrados en 2024 y los 2,4 millones de 2023.
Ante el deterioro sostenido del sector, el Gobierno cubano aprobó en junio nuevas medidas para dinamizar la actividad turística. Entre las iniciativas destaca la apertura al sector privado para gestionar hoteles, alquilar automóviles, prestar servicios de transporte de viajeros y ejercer como agentes y guías turísticos.
El sector turístico internacional enfrenta múltiples desafíos en diferentes regiones, desde el encarecimiento del combustible que afecta a las aerolíneas hasta presiones regulatorias. Sin embargo, la situación cubana presenta características únicas derivadas de las tensiones geopolíticas y la falta de inversión sostenida en infraestructuras turísticas.
Fuente: Hosteltur · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Novabalear con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
