La planta incineradora de Tirme en Son Reus, Mallorca, atraviesa una situación crítica apenas tres semanas después del inicio del plan piloto para el traslado de residuos desde Ibiza. El sindicato CCOO Hábitat ha alertado de que los dos fosos de acumulación de basura están desbordados y que la planta no tiene capacidad para incinerar al ritmo necesario durante la temporada alta.
Según representantes sindicales, la basura procedente de Ibiza se está almacenando temporalmente en una nave del complejo industrial debido a la saturación de las instalaciones. Los residuos que genera Mallorca en verano ya llenan los fosos hasta el límite, lo que impide procesar adecuadamente las más de 500 toneladas semanales que llegan desde la isla pitiusa.
Riesgos para la seguridad laboral
La saturación de la planta está generando situaciones de peligro para los trabajadores. Los fosos desbordados expulsan líquidos aceitosos que se extienden por el suelo, creando riesgo de resbalones tanto para los operarios como para los camiones que descargan los residuos. Desde CCOO Hábitat advierten que «los hornos están llenos y se han roto una o dos calderas».
Las averías en las calderas se están repitiendo de forma recurrente. El sindicato señala que se trata de «instalaciones muy viejas» que ya habían presentado problemas en el pasado por emisiones de ceniza a la atmósfera. Si la situación no mejora, CCOO Hábitat ha anunciado que presentará una denuncia ante la Inspección de Trabajo por la peligrosidad que supone para los empleados.
Más de 2.800 toneladas trasladadas en tres semanas
Desde el arranque del plan piloto el 16 de julio, Ibiza ha enviado una media de 134 toneladas de basura diarias a Mallorca. En las tres semanas de funcionamiento, habrían llegado aproximadamente 2.800 toneladas de residuos. Los desechos se compactan y empaquetan en balas con recubrimiento plástico, tratándose con productos especiales para evitar malos olores y plagas.
Sin embargo, no se ha confirmado si la basura almacenada en la nave cuenta con refrigeración o medidas de seguridad adecuadas para evitar la putrefacción o la aparición de plagas. Los problemas medioambientales en las Pitiusas han centrado buena parte del debate político este verano.
Discrepancias sobre la capacidad real de Tirme
El conseller de Medio Ambiente del Consell de Mallorca, Pedro Bestard (Vox), había asegurado durante la presentación del plan piloto que la planta funcionaba al 70% de su capacidad. Cifró la producción de Tirme en 50.000 toneladas mensuales y destacó que los 3.500 toneladas al mes procedentes de Ibiza equivalían a lo que Mallorca produce en febrero.
Desde CCOO Hábitat matizan estas declaraciones y estiman que la basura de Ibiza almacenada en la nave probablemente no podrá incinerarse hasta septiembre u octubre, cuando finalice la temporada alta y la planta reciba menos residuos de Mallorca. El representante sindical aseguró: «Como no les da, lo que hacen los pulpistas es almacenar los residuos porque la maquinaria no tiene tiempo de quemarlo todo».
Por su parte, el conseller ibicenco del Departamento de Gestión Ambiental, Ignacio José Andrés Roselló, ya había advertido durante la presentación del plan piloto que podrían surgir contratiempos durante la ejecución, que serían corregidos a medida que apareciesen. Desde el Consell de Ibiza se limitan a comentar que la UTE Giref certifica los kilos valorizados por Tirme y emite la factura correspondiente según contrato.
Fuente: Diario de Mallorca · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Novabalear con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
