Los mercados bursátiles españoles continúan su escalada alcista con el Ibex 35 superando la histórica barrera de los 20.000 puntos y adentrándose en máximos nunca vistos, alcanzando niveles por encima de los 20.100 enteros. El selectivo español logra afianzar este umbral psicológico tras conquistarlo por primera vez en la jornada anterior, en un contexto de optimismo generalizado en las plazas europeas.
Desescalada geopolítica y desplome del crudo
El principal catalizador del rally bursátil es el anuncio por parte de Estados Unidos de un inminente acuerdo con Irán para desbloquear el Estrecho de Ormuz, lo que ha generado una fuerte relajación en uno de los principales focos de tensión geopolítica que preocupaban a los inversores en agosto. Aunque los términos del pacto se inclinan considerablemente hacia las exigencias de Teherán, los mercados han respondido con entusiasmo ante la variable más relevante: el precio del petróleo.
El barril de Brent ha registrado un desplome significativo, situándose en el entorno de los 79 dólares, muy alejado de los 100 dólares que alcanzó hace apenas dos semanas. Esta corrección en los precios energéticos abre la puerta a una menor presión inflacionista y relaja las expectativas sobre futuras subidas de tipos de interés, un escenario favorable para la renta variable.
Impacto sectorial y comportamiento empresarial
En el parqué madrileño, las empresas de construcción y concesiones lideran las subidas. ACS, Ferrovial y Sacyr comparten avances, junto con pesos pesados como Inditex e IAG. Indra destaca especialmente al alza, impulsada por las recientes compras de grandes fondos de inversión, en un movimiento que recuerda a otros casos de empresas tecnológicas que han despertado el interés institucional.
En el lado opuesto, la banca se toma un respiro tras protagonizar el rally que llevó al Ibex a firmar nuevos récords históricos. BBVA registra las mayores caídas del sector, lastrado por una rebaja de recomendación emitida por Deutsche Bank. El bajón del petróleo propicia un repliegue en los intereses de la deuda, lo que frena temporalmente el ascenso de las entidades financieras.
Contexto europeo y global
El optimismo se extiende por toda Europa. El Dax alemán amplía su margen sobre los 26.000 puntos, el Ftse británico acecha los 11.000 y el paneuropeo Stoxx 600 alcanza los 660 enteros. Los mercados asiáticos, más dependientes energéticamente, han celebrado con especial entusiasmo el pinchazo del crudo: el Nikkei japonés y el Kospi coreano superaron el 3,5% de avance.
Wall Street, pese a las subidas generales, enfrenta presiones bajistas procedentes de SpaceX, cuyas acciones caen hasta un 7% en mercados fuera de hora tras publicar resultados que decepcionan a los analistas, agravando el desplome sufrido tras su histórica salida a bolsa.
Renta fija y divisas: relajación generalizada
La caída del petróleo también relaja los costes de financiación en los mercados de deuda. La rentabilidad exigida al bono estadounidense a diez años retrocede al 4,60%, diez puntos básicos por debajo del inicio de la semana. En Europa, el bund alemán baja del 3,10% y la deuda española a diez años se acerca al 3,50%.
En el mercado de divisas, el dólar aplaza su rebote a la espera del informe oficial de empleo de Estados Unidos del viernes, la próxima gran referencia macroeconómica. El euro consolida los 1,15 dólares y la libra británica los 1,34 dólares. El oro, por su parte, toma impulso con el repliegue de los intereses de la deuda y se acerca a los 4.200 dólares la onza. El bitcoin, sin embargo, se muestra más titubeante y repite cerca de los 64.000 dólares.
Fuente: Expansión · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Novabalear con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
