El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha sufrido uno de los mayores reveses políticos de su mandato tras verse obligado a retirar su proyecto de privatización parcial de las competiciones del organismo. La iniciativa, denominada FIFA Forward Enterprise, pretendía abrir a inversores privados la explotación comercial de torneos como el Mundial y el Mundial de Clubes, pero chocó frontalmente con la oposición de las principales confederaciones continentales.
Rechazo unánime de las confederaciones
La propuesta desencadenó una reacción sin precedentes. La Conmebol, Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol rechazaron de plano el proyecto. Pero el golpe definitivo lo asestó la UEFA, que junto a sus 55 federaciones nacionales —incluida la española— amenazó con no participar en ninguna competición organizada por la FIFA si la operación seguía adelante.
La presión también alcanzó al círculo más cercano de Infantino. Carlos Cordeiro, su asesor principal, dimitió en protesta calificando la propuesta como perjudicial para el fútbol. Ante este escenario de aislamiento, el máximo responsable del organismo anunció la retirada del plan argumentando que había generado divisiones incompatibles con el objetivo de unir el deporte.
Se reactiva la carrera electoral
El debilitamiento político de Infantino llega en un momento crítico: el próximo 18 de marzo se celebrarán elecciones a la presidencia de la FIFA. A diferencia de los comicios de 2019 y 2023, cuando fue reelegido sin oposición, la crisis actual abre la puerta a una candidatura rival por primera vez en años.
Los rumores apuntan a Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, quien lideró la respuesta europea contra el proyecto y cuyo mandato en el organismo continental finaliza en 2027. También se menciona a figuras como Mattias Grafström, secretario general de la FIFA; Victor Montagliani, presidente de la Concacaf; y Salman bin Ibrahim Al Khalifa, de la Confederación Asiática. Los potenciales candidatos tienen hasta noviembre para formalizar su postulación.
El Real Madrid celebra el paso atrás
El club con mayores ingresos del mundo emitió un comunicado agradeciendo a la UEFA y las federaciones su firmeza contra el proyecto de privatización. El Real Madrid defendió que los clubes son la base del fútbol de selecciones y que la FIFA no puede disponer unilateralmente de ingresos futuros sin contar con ellos.
El comunicado madridista estableció un paralelismo con su oposición histórica al acuerdo entre LaLiga y CVC, que comprometió ingresos audiovisuales de varios clubes durante 50 años. Javier Tebas, presidente de LaLiga, coincidió en que la FIFA actuó incorrectamente, pero rechazó la comparación señalando que la operación con CVC fue voluntaria y el Real Madrid optó por no participar.
Impacto en la industria del fútbol
El episodio pone de manifiesto las tensiones entre el modelo tradicional de gobierno del fútbol y las presiones financieras que empujan hacia la entrada de capital privado. La industria turística y del entretenimiento enfrenta desafíos similares respecto a la concentración de poder y las prácticas comerciales cuestionables.
La crisis también evidencia el peso político de Europa en el ecosistema del fútbol mundial. Con la UEFA, Conmebol, Concacaf y Asia en contra, el proyecto de Infantino carecía de la masa crítica necesaria para prosperar, subrayando los límites del poder ejecutivo en organizaciones deportivas globales.
Fuente: Expansión · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Novabalear con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
