Las Pitiusas han vivido el mes de agosto más caluroso de su historia meteorológica reciente. Según el balance mensual de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Ibiza registró una temperatura media de 28,2 grados, con una anomalía de 2,4 grados por encima de lo habitual, mientras que Formentera alcanzó los 28,6 grados, superando en 2,5 grados los valores normales. Ambos registros marcan un récord en las series históricas disponibles desde 1961.
El archipiélago balear en su conjunto vivió un mes extremadamente cálido, con una temperatura media de 28,3 grados y una desviación de 2,7 grados sobre la media histórica. Mallorca y Menorca experimentaron anomalías aún más pronunciadas, con 3,3 grados por encima de lo normal en ambos casos.
Olas de calor y récords nocturnos
La Aemet identificó una ola de calor de siete días en Ibiza, entre el 14 y el 20 de agosto, con temperaturas máximas que llegaron a los 38,8 grados en Sant Antoni. El día 20, Sant Joan de Labritja registró 39,2 grados, mientras que Formentera alcanzó los 35,3 grados. En Mallorca, la ola de calor se prolongó durante 13 días, con máximas de 40,1 grados en Porreres.
Además de las altas temperaturas diurnas, las noches tropicales se contabilizaron prácticamente todos los días del mes en numerosos puntos del archipiélago. Las noches tórridas, con mínimas que no bajaron de 25 grados, aumentaron de forma considerable. En Palma-Porto Pi se registraron 23 noches de este tipo, frente a las cuatro habituales.
Déficit severo de precipitaciones
Agosto fue también un mes seco en las islas. Las Pitiusas recibieron un 70% menos de lluvia de lo esperado en Ibiza y un 25% por debajo de lo normal en Formentera. La media balear se situó en 9,6 litros por metro cuadrado, un 55% menos que los 21,4 litros habituales para el mes.
El déficit pluviométrico se extendió por todo el archipiélago, con reducciones del 58% en Mallorca y del 62% en Menorca. Esta combinación de calor extremo y escasez de lluvias refuerza la tendencia de aumento de temperaturas que se viene observando en el Mediterráneo en los últimos años.
Fenómenos meteorológicos asociados
Durante el mes se registraron varios episodios de rissaga en las costas baleares los días 24, 26, 27 y 28. Este fenómeno de oscilaciones del nivel del mar, característico de la zona, provocó inundaciones en el escenario de las fiestas de Sant Bartomeu en Sant Antoni.
La racha de viento más fuerte se registró en el aeropuerto de Menorca el día 21, con 121 kilómetros por hora, estableciendo un récord diario para una serie que comienza en 1965.
Estos datos se suman a la creciente evidencia científica sobre el impacto del cambio climático en el Mediterráneo, una región especialmente vulnerable al calentamiento global. Las consecuencias de estas anomalías térmicas afectan tanto a los ecosistemas naturales como a sectores económicos clave en las islas, especialmente el turismo y la agricultura.
Fuente: Nou Diari · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Novabalear con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
