Las aguas que rodean Mallorca han registrado una temperatura sin precedentes. La boya oceanográfica situada frente a sa Dragonera marcó este miércoles 5 de agosto 33,02 grados centígrados, un valor nunca alcanzado desde que esta estación de medición comenzó a operar en 2009 y que supera en más de un grado el anterior máximo histórico.
Un aumento rápido y pronunciado durante la tarde
La subida térmica fue especialmente intensa a lo largo de la jornada. A las nueve de la mañana, el agua estaba a 29,94 grados; al mediodía había rebasado los 32 grados y, alrededor de las cuatro de la tarde, alcanzó el pico de 33,02 grados. Este nuevo máximo supera en 1,15 grados el récord previo de la misma boya, que se situaba en 31,87 grados y databa del 12 de agosto de 2024.
La estación forma parte de la Red Exterior de Boyas de Puertos del Estado, que recoge datos horarios sobre temperatura del agua, oleaje, viento y corrientes marinas. Aunque se trata de una medición puntual de un sensor específico y no refleja la temperatura uniforme de todas las costas baleares, el registro resulta excepcional tanto por la cifra alcanzada como por la magnitud del salto respecto a máximos anteriores.
Una serie de récords sucesivos
La boya de sa Dragonera ha batido su propio récord varias veces en los últimos años: 31,27 grados en 2018, 31,36 grados en 2022 y 31,87 grados en 2024. Estos valores sucesivos reflejan una tendencia de calentamiento sostenido del Mediterráneo que afecta de manera especialmente intensa a las aguas baleares.
De hecho, ya en mayo de 2026 se habían detectado señales de alarma. El pasado 30 de mayo, la misma boya de sa Dragonera alcanzó los 26,2 grados, su temperatura más alta registrada en ese mes. La boya exterior de Maó llegó a los 26,58 grados el 27 de mayo, el valor más alto de toda la Red Exterior para ese periodo. En total, doce de las quince boyas de aguas profundas de Puertos del Estado marcaron máximos históricos para mayo de 2026.
Un Mediterráneo cada vez más cálido
Este récord se inscribe dentro de una tendencia de calentamiento acelerado. Según datos del Sistema de Observación y Predicción Costero de Baleares, la temperatura superficial del Mediterráneo ha aumentado a un ritmo medio cercano a 0,4 grados por década entre 1982 y 2025. En Baleares, 2025 fue el año con la temperatura superficial marina media más alta de la serie histórica, con 20,7 grados.
Las consecuencias ecológicas de estas temperaturas anormalmente elevadas son cada vez más evidentes. El SOCIB advierte de posibles impactos sobre ecosistemas especialmente sensibles, como las praderas marinas de posidonia, los corales y las gorgonias. También puede favorecer cambios en la distribución de especies, floraciones de algas y episodios de mortalidad de organismos marinos.
Impacto en el sector turístico
El calentamiento del mar tiene implicaciones directas para la industria turística balear, uno de los principales motores económicos de las islas. Las alteraciones en los ecosistemas marinos pueden afectar tanto a la calidad de las playas como a la oferta de actividades náuticas, sectores clave para el turismo en Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera.
Fuente: Diario de Mallorca · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Novabalear con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
