Jacinta Jiménez, de 64 años, ha decidido aplazar su jubilación para evitar las penalizaciones asociadas a la jubilación anticipada, pese a acumular casi medio siglo de cotización. Su decisión responde a la frustración acumulada tras comprobar cómo varios periodos laborales no constan en su historial de la Seguridad Social debido a irregularidades en los cambios de empresa.
«Entre un cambio y otro, las empresas, como siempre, intentan coger lo que pueden», relató Jiménez en una entrevista televisiva. Aunque esperaba alcanzar los 50 años cotizados en abril, la desaparición de varios días de su vida laboral frustró esa previsión. «Una me ha robado un mes, otra me ha robado 22 días y así», lamentó, atribuyendo estas irregularidades a la falta de control administrativo en décadas pasadas.
Una trayectoria de casi cinco décadas
Jiménez comenzó a trabajar con solo 14 años y su vida laboral acredita 49 años de cotización, una cifra muy superior a los 35 años exigidos para acceder a la jubilación anticipada voluntaria. Sin embargo, la trabajadora rechaza asumir la reducción permanente en su pensión que implicaría retirarse antes de la edad ordinaria.
En 2026, la edad ordinaria de jubilación se sitúa en 65 años para quienes acrediten el periodo de cotización requerido; para el resto, asciende a 66 años y 10 meses. Los trabajadores por cuenta ajena y autónomos pueden adelantar su retiro un máximo de dos años si cumplen las condiciones establecidas, pero esta posibilidad no garantiza el cobro íntegro de la prestación.
Penalizaciones que llegan hasta el 21%
La cuantía de la pensión se rebaja según los meses que falten para alcanzar la edad legal y el total de años cotizados. Los coeficientes reductores aplicables pueden situar el recorte entre el 2,81% y el 21%. «Si me hubiese jubilado con 63 años creo que era el 15%, y si me hubiera jubilado con 64 años, entre el 5% y el 7%», recordó Jiménez.
La diferencia económica le parece demasiado elevada: «Lo que me penalizan es una pasta y no estoy dispuesta». Este caso se suma a las reclamaciones de otros jubilados con más de 40 años cotizados que piden la supresión de estas penalizaciones.
Espera la pensión máxima en enero
La protagonista planea retirarse en enero y cobrar la prestación máxima, que calculó en unos 3.300 euros al mes. Sin embargo, mostró especialmente su malestar ante la compensación económica que recibiría por prolongar un año más su actividad: «A mí me van a dar 12.000 euros para que me quede de 65 años a 66 años, llevando casi 50 años cotizados».
Para acogerse a la jubilación anticipada también deben acreditarse al menos dos años de cotización dentro de los 15 inmediatamente anteriores a la solicitud. Además, la cantidad resultante después de aplicar los coeficientes debe superar la pensión mínima que correspondería al interesado al alcanzar su edad ordinaria.
Jiménez considera difícil de justificar que retirarse antes reduzca su pensión tras una carrera laboral tan extensa, mientras que continuar hasta los 66 años pueda reportarle esa cantidad adicional. «¿Me castigan? ¿Pero de qué van?», cuestionó la trabajadora, que resume así la paradoja del sistema: décadas de contribución que no impiden penalizaciones significativas al adelantar apenas unos meses la jubilación.
Fuente: El Confidencial · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Novabalear con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
