Un incendio en el polígono de Montecristo, también conocido como Cor de Jesús, mantuvo en alerta a los servicios de emergencia de Ibiza durante más de seis horas. El fuego se originó en la parte trasera de la nave que ocupa la Fundació Deixalles antes de las siete de la tarde y no se dio por apagado hasta la 1.30 horas de la madrugada, aunque las llamas se reactivaron a la mañana siguiente, obligando a los bomberos a regresar para refrescar el perímetro y evitar un rebrote.

Intensa columna de humo visible desde varios puntos de la isla
El fuego comenzó en una zona de patio trasero de aproximadamente 150 metros cuadrados donde se acumulaban muebles y contenedores de ropa compactada. Estos materiales ardieron con rapidez, generando una intensa columna de humo negro que se pudo ver desde diferentes puntos de Ibiza. La gravedad de la situación movilizó a diez efectivos del Parque Insular de Bomberos, situado muy cerca del polígono afectado, junto con varios camiones para combatir las llamas.
Aunque el fuego afectó parcialmente a la nave, esta no ha sufrido daños estructurales según informaron los bomberos. El trabajo de contención fue clave para evitar que el incendio se propagara a otras naves industriales del entorno y a las viviendas situadas en la parte posterior del pabellón. No se registraron heridos, aunque las pérdidas materiales son importantes, especialmente para Deixalles, una entidad sin ánimo de lucro dedicada a la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión social y a la economía circular.
Causas aún por determinar
Por el momento se desconocen las causas que originaron el siniestro, aunque las investigaciones continúan para esclarecer cómo se inició el fuego en la zona trasera de la nave. La acumulación de materiales textiles y muebles pudo acelerar la propagación de las llamas, complicando las labores de extinción.
Polémicas sobre la situación urbanística del polígono
El polígono de Montecristo ha sido objeto de debate en el pasado debido a su situación urbanística. Según apuntan algunas fuentes, el polígono no habría sido recepcionado por parte del Ayuntamiento de Sant Antoni, lo que plantea dudas sobre la existencia o el funcionamiento de elementos antiincendios como bocas de agua en la calle. Además, algunas empresas de la zona podrían no contar con licencia, una cuestión que podría influir en la seguridad del área industrial.
La Fundació Deixalles, cuya sede ibicenca resultó afectada, es una entidad de referencia en Baleares por su labor en la gestión de residuos, la protección del medio ambiente y la integración laboral de colectivos vulnerables. Las pérdidas materiales sufridas afectan directamente a su capacidad operativa en Ibiza, aunque afortunadamente el edificio mantiene su estructura intacta.
Fuente: Nou Diari · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Novabalear con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
