Las principales patronales de aeropuertos y aerolíneas del continente han dirigido una nueva carta abierta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, solicitando la suspensión inmediata de los controles fronterizos biométricos en los aeropuertos. El llamamiento busca evitar un agravamiento del caos operativo que ya se registra en las terminales europeas durante los meses de mayor tráfico.

Colapsos de hasta cinco horas en las fronteras Schengen
ACI Europe y Airlines for Europe, las dos organizaciones firmantes, advierten que los nuevos controles han generado «severas consecuencias operacionales» desde su implementación. Según su diagnóstico, los retrasos han alcanzado las cinco horas en múltiples puntos fronterizos del espacio Schengen durante abril y los meses posteriores, una situación que prevén que empeore en julio y agosto, coincidiendo con el pico de la temporada estival.
Las patronales describen escenas de pasajeros formando colas durante horas fuera de las terminales, en algunos casos incluso en las plataformas de estacionamiento de aeronaves. En situaciones extremas, varios vuelos han despegado con apenas la mitad de los pasajeros previstos debido a que el resto no logró superar los controles a tiempo, un hecho que afecta directamente a destinos turísticos como Baleares, donde la conectividad aérea es clave para el sector.
Impacto en la operativa de las compañías aéreas
El sector aéreo, esencial para la economía balear y española, enfrenta un reto operativo sin precedentes. Las aerolíneas han visto cómo los retrasos en los controles han provocado pérdidas de conexiones, cancelaciones y un aumento de las reclamaciones de pasajeros. La situación es particularmente crítica en aeropuertos con alto volumen de tráfico internacional, donde la aplicación de sistemas biométricos ha colapsado las filas de inmigración.
Las patronales insisten en que la tecnología desplegada no está preparada para gestionar los flujos actuales de viajeros, y que la falta de personal cualificado agrava el problema. En un contexto en el que el turismo internacional impulsa la ocupación hotelera, cualquier obstáculo en la conectividad aérea repercute directamente en las previsiones de ingresos del sector turístico y hotelero español.
Llamamiento urgente a Bruselas
La carta a Von der Leyen representa un nuevo intento de las aerolíneas y aeropuertos por frenar una medida que consideran prematura. Ambas organizaciones reclaman una moratoria que permita ajustar los sistemas, formar adecuadamente al personal y desplegar la infraestructura necesaria antes de volver a activar los controles biométricos en fronteras.
El sector advierte que, de no tomarse medidas inmediatas, el verano podría convertirse en uno de los más problemáticos de la historia reciente de la aviación europea, con consecuencias económicas graves para las regiones más dependientes del turismo, como las Islas Baleares, donde la conectividad aérea determina las previsiones de ocupación tanto en temporada alta como en los meses de invierno.
Precedentes en otros países
Algunos Estados miembros ya han tomado decisiones unilaterales para aliviar la presión. Grecia, por ejemplo, ha cancelado temporalmente el control de pasaportes para ciudadanos británicos en un intento de agilizar el flujo de turistas. Sin embargo, las patronales consideran que se requiere una respuesta coordinada a nivel europeo para evitar un patchwork de medidas que genere confusión y desigualdad operativa entre aeropuertos.
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